¡Epa, Bonchones! Súbanle volumen a este chisme que está más caliente que el asfalto de Valencia a mediodía. Resulta que el beta musical del momento no es un nuevo tema de Karol G ni un junte inesperado, ¡es un zaperoco de marca mayor que tiene a Live Nation y Ticketmaster en el ojo del huracán!
Allá en el Reino Unido, unos panas del parlamento se pusieron serios y, después de meterle la lupa al negocio de los conciertos, soltaron una bomba: le pidieron al gobierno que investigue a fondo a Live Nation, la mamá de Ticketmaster, por presuntamente tener acaparado todo el mercado. ¡Así como lo oyen! Dicen que la empresa opera en un «clima de miedo», donde los promotores más pequeños, los artistas que están empezando y hasta las salas de conciertos andan con el corazón en la mano, asustados de hablar por temor a que les caiga la ley del hielo. ¡Qué fuerte! Según el reporte, mucha gente declaró pero pidiendo que no dijeran sus nombres, como si estuvieran echando un chisme en una esquina.
Claro, cuando les preguntaron, los jefes de Live Nation se la dieron de sobrados, diciendo que si todo el mundo trabaja con ellos es porque son «muy buenos en lo que hacen». O sea, que son la última Coca-Cola del desierto y por eso los artistas más pesados se mueren por firmar con ellos. Pero el comité británico no se comió ese cuento. El informe asegura que hay «serias preocupaciones» porque la estructura de Live Nation (que son dueños de los locales, promueven los shows y encima te venden la entrada) le cierra la puerta a cualquiera que quiera competir.
Y aquí es donde la cosa se pone buena, Bonchones. Las cifras no mienten. ¿Saben qué porcentaje del mercado de boletos controlan en el Reino Unido? ¡Más del 60%! ¡Una locura! Es como si aquí en el centro del país una sola empresa organizara todos los rumbones, desde el más grande en el Fórum de Valencia hasta el toque más íntimo. Controlan tanto el coroto que, según las acusaciones, usan contratos para amarrar a los artistas, obligándolos a tocar en sus festivales o en sus locales si quieren tener chance en otros eventos de su red. ¡Un verdadero guiso!
Este escándalo no es nuevo. Justo el mes pasado, en Estados Unidos, un jurado también los declaró culpables de mantener un monopolio. Parece que el imperio de los conciertos se está tambaleando y muchos están pidiendo que se acabe el abuso para que haya más chance para todos y, sobre todo, para que los fanáticos no terminemos pagando los platos rotos con entradas impagables.
Estaremos súper pendientes de cómo termina este novelón musical para contárselos primero que nadie, porque para eso somos Bonchona Radio 107.1 FM, la emisora número uno del centro del país. ¡Sintonía Total!
