¡Epa, Bonchones! Agárrense duro porque les traemos un beta musical que está que revienta las cornetas en toda Valencia. ¿Pensaban que los abuelitos del rock ya estaban para jugar bingo? ¡Pues se equivocaron de emisora! Los Rolling Stones, esos dinosaurios que vieron nacer el rock and roll, acaban de soltar una bomba atómica llamada ‘Foreign Tongues’ y, créannos, parece que se tomaron la poción de la eterna juventud con un chorrito de ron.
Seamos claros, después de tantos años, uno pensaba que Mick Jagger y Keith Richards ya estaban en modo «piloto automático». Sacaban un disco, sonaba bien, la gente decía «¡qué finos!», pero al mes siguiente ya nadie se acordaba. Eran como ese pan de jamón que compras en diciembre: sabes que está bueno, pero no te cambia la vida. Canciones que cumplían, pero que no te hacían querer subirle todo el volumen al carro y gritar por la ventana de la autopista del Este. Estaban en esa meseta cómoda, viviendo de su leyenda, ¡y con todo el derecho del mundo! ¿Quién les va a reclamar algo a unos tipos que llevan más de medio siglo partiéndola?
Pero entonces, ¡BOOM! Llega ‘Foreign Tongues’ y le da una cachetada a la rutina. Este no es el típico disco de «viejitos recordando viejos tiempos». ¡Qué va! Esto suena a un grupo de chamos traviesos que se robaron los instrumentos de sus papás. Se siente una energía cruda, un desorden sabroso, como si se hubieran olvidado de que son «Sus Majestades Satánicas» y simplemente se dedicaron a hacer lo que mejor saben: rockear sin pedir permiso. Temas como “Jealous Lover” te transportan directo a los años 70, con un falsete que enamora, mientras que “Divine Intervention” tiene un riff que te obliga a mover la cabeza, ¡imposible quedarse quieto si esto sonara en la 107.1!
Y como todo buen bonche necesita invitados, aquí armaron un sancocho de estrellas que ya quisiéramos en una fiesta. Imagínense el estudio: por un lado, Paul McCartney, ¡el mismísimo Beatle!, echando un cable. Por otro, Robert Smith de The Cure, que al parecer pasaba por ahí de casualidad y terminó metiendo coros. ¡Y hasta Chad Smith, el baterista de los Red Hot Chili Peppers, se sumó al desastre! Esto no fue una grabación, fue una juntadera de panas legendarios con ganas de vacilar y ver qué salía. El productor, Andrew Watt, tuvo la genial idea de no meterse mucho, los dejó ser, como cuando tu mamá te deja hacer el desorden en tu cuarto con tal de que estés feliz. El resultado es un disco honesto, divertido y lleno de esa picardía que pensábamos que habían perdido entre arrugas y giras mundiales.
En fin, Bonchones, ‘Foreign Tongues’ es la prueba de que la edad es solo un número y que el rock and roll nunca muere, solo se pone más sabroso y más respondón. Es un recordatorio de que estos tipos no son una pieza de museo, ¡siguen siendo la banda de rock más grande y peligrosa del planeta! Así que súbanle el volumen y pidan estos temazos sin miedo, porque aquí en Bonchona Radio, la emisora número uno del centro del país, te ponemos el beta musical que manda. ¡Sintonía Total!
