¡Epa, Bonchones! Agárrense duro porque el chisme musical que les traemos hoy está más caliente que el asfalto de la Av. Bolívar a mediodía. Resulta que la reina de la nostalgia y el drama, la mismísima Lana Del Rey, nos acaba de lanzar una curva que ni el Kid Rodríguez en sus mejores tiempos. Cuando todos estábamos contando los días para su nuevo disco, *Stove*, la chama sale y dice: ‘¿Saben qué? Mejor les doy dos’. ¡Así como lo leen! Un dos por uno discográfico que nadie se esperaba aquí en Valencia.
Es que esta mujer es un misterio con patas. El bendito álbum que ahora conocemos como *Stove* ha tenido más nombres que un programa de testigos protegidos. Primero se iba a llamar *Lasso*, después que si *The Right Person Will Stay*… y ahora *Stove* (por ahora, claro). ¡Decídete, mija! Pero bueno, parece que mientras encontraba el nombre perfecto, la inspiración le pegó con todo y le salió material para regalar. Según ella, este primer disco es una obra ‘clásica e intacta’, de esas para escuchar con audífonos mientras ves llover por la ventana pensando en la inmortalidad del cangrejo.
Pero aquí es donde se pone bueno el beta, Bonchones. El segundo álbum, el que nadie vio venir, es el verdadero desahogo. Lana lo describe poéticamente como un ‘rosal que creció bajo un sauce’ mientras esperaba que las cosas encajaran en su vida. Traducido al criollo: mientras la vida le daba sus sacudones y más de uno la hacía dudar, ella agarró lápiz y papel y se puso a escribir sobre todo el rollo. Es su comentario personal sobre ‘todo lo que ha estado sucediendo’, la paciencia que tuvo que tener y la gente que la apoyó… y la que no.
¡Y hablando de los que no, Lana no perdona! En su post de Instagram, después de agradecer a su equipo, les mandó un ‘besito’ a los que se bajaron del barco en pleno viaje. ‘Les deseo lo mejor a todos los que se quedaron en tierra’, dijo, para luego rematar con un: ‘Mentira, pensé que estábamos todos en el mismo bote’. ¡Toma tu tomate! Una indirecta más directa que la Recta de las Minas. Además, para mantener el misterio, nos dejó a todos locos con un montón de pistas: una portada de vinilo para *Stove*, otra de un barco llamado *Spyda* (¿será el título del segundo disco?), fotos de unas botas carísimas y hasta un video bailando con su gato y una cartera Chanel. ¡Esta mujer sabe cómo mantenernos pegados al chisme!
Así que prepárense, porque se viene una sobredosis de Lana Del Rey que promete ponerle la banda sonora a lo que queda de año. Dos discos que ella misma califica como sus ‘obras más hermosas’. Todavía le falta un mes para tener todo listo y mandarlo a vinilo, pero la espera seguro valdrá la pena. Ya queremos escuchar esos temas sonando a todo volumen por la 107.1 FM. Por ahora, nos toca seguir atando cabos con todas las pistas que nos dejó. Recuerden que para enterarse de estos betas musicales primero que nadie, tienen que estar pegados a la emisora número uno del centro del país. ¡Sintonía Total!
