¡Epa, mis Bonchones! Pónganse cómodos y súbanle volumen que les traemos un beta que se las trae. ¿Se acuerdan del carajito de Stranger Things, el mismísimo Mike Wheeler? Bueno, agarren dato: ese chamo guardó la bicicleta, colgó el walkie-talkie y se lanzó de cabeza al mundo del rock and roll. Finn Wolfhard está gritando a los cuatro vientos que ya no es un niño, y lo está haciendo con una guitarra en la mano y un sonido que está que arde. ¡Esto va a sonar durísimo en las cornetas de Valencia!
El pana no se anduvo con cuentos. Su nuevo álbum, llamado «Fire From The Hip» (algo así como «Fuego desde la Cadera», ¡qué tal!), es una declaración de independencia en toda regla. Olvídense del pop de los 80, aquí lo que hay es un guayabo musical con sabor a country, a rock clásico, a esa música que se siente cruda y real. Wolfhard contó que la vibra del disco nació en plena gira, probando temas nuevos en vivo, sintiendo la energía de la gente. Es como si hubieran metido a la banda en un estudio y les hubieran dicho: «Toquen como si no hubiera un mañana». Y vaya que lo lograron, con una espontaneidad que ya quisiéramos muchos.
Pero, ¿cuál es el apuro? ¿Por qué tanta intensidad? Aquí es donde el chisme se pone bueno, Bonchones. Resulta que Finn estaba que se comía las uñas esperando que saliera la última temporada de Stranger Things para poder lanzar su música anterior. ¡Un año y medio guardado! Imagínense la frustración de tener un bombazo entre manos y no poder soltarlo. Así que, mientras esperaba, se puso a escribir como un loco las canciones de este nuevo disco. Apenas tuvo un chance y sintió la conexión brutal con su banda, dijo: «¡Es ahora o nunca!». Grabaron todo rapidísimo, sin pensarlo dos veces, haciendo honor al nombre del álbum. Un verdadero acto de rebeldía contra las esperas y los calendarios de Hollywood.
Este viaje ha sido full personal para él. Finn se metió a productor de su propio disco, una movida arriesgada pero que, según él, le permitió ser más sincero y vulnerable que nunca. Se trata de encontrarse a sí mismo, de demostrar que es mucho más que un personaje de Netflix. Es un adulto joven buscando su propio norte, y parece que lo encontró entre acordes y letras que hablan de crecer, de cambiar y de mandar todo al carajo para seguir tu instinto. Es la prueba de que el talento no tiene una sola cara y que, a veces, hay que romper el molde para poder respirar. Si esto sonara en la 107.1 mientras vas por la autopista, ¡seguro que te contagia la energía!
En definitiva, Bonchones, estamos presenciando la metamorfosis de un artista en tiempo real. Finn Wolfhard dejó atrás el Upside Down para construir su propio universo sonoro, uno mucho más honesto y visceral. ¿Le darán una oportunidad a su nueva faceta? Nosotros aquí, en Bonchona Radio, la emisora número uno del centro del país, ya estamos calentando los motores para ver qué más nos trae este talentoso pana. ¡Sintonía Total!
