¡Epa mis Bonchones, acérquense que este chisme musical está que arde más que el asfalto de Valencia a mediodía! ¿Alguna vez un pana, o peor, un culito, te ha lanzado el típico comentario de “regrésate pa’ tu pueblo” como si fuera un insulto? Bueno, agárrense duro porque la cantante colombiana Adriana Lucía se hartó de ese beta y soltó una canción que es una cachetada con guante blanco para todos esos que se la dan de muy “capitalinos”.
El nuevo tema se llama ‘Pueblerina’ y es la pura sabrosura, una mezcla de folclor con ese toque moderno que nos pone a bailar. Pero lo más criminal del asunto no es solo el ritmo, sino el mensaje que trae escondido. Resulta que Adriana, como muchos de nosotros que venimos de ciudades y pueblos del interior, estaba hasta la coronilla de que usaran la palabra “pueblerino” para menospreciar a la gente. ¿Acaso se les olvida que las mejores arepas y el talento más puro vienen de la raíz, del campo, de nuestra tierra?
En una entrevista, la artista soltó el yoyo y contó que la canción nació de esa piquiña. De escuchar en Bogotá a la gente decir con desprecio “provinciano”. Pero en vez de quedarse callada, transformó todo ese rollo en un himno. Y aquí viene lo bueno, Bonchones: en toda la canción, ¡jamás dice la palabra ‘pueblerina’! Es la historia de una jeva orgullosa de sus raíces que le pone los puntos claros a su pareja. Imagínense la escena, ¡qué nivel!
La parte que nos dejó locos y que seguro si sonara en la 107.1 más de uno subiría el volumen es cuando ella canta: “Ya voy a mitad de camino acordándome de ti / De cuando tú me decías: tú no eres de por aquí / Decías que eso te gustaba y ahora me vas a decir / Que no vaya pa’ mi pueblo, pues me voy contigo o sin ti”. ¡Zas, en toda la cara! Un ultimátum en clave de vallenato pop. O te calas mi pueblo y mis raíces, o te quedas solo viendo pa’ los lados. ¡Así se habla, carajo!
Adriana Lucía, al igual que otros grandes como Carlos Vives, está dejando claro que el orgullo por nuestra tierra no es negociable. Nos recordó que a leyendas como Lucho Bermúdez al principio le decían que su música era “para negritos” y a la gran Totó la Momposina que lo suyo era “bulla”. La historia siempre demuestra que la verdadera cultura, la que nos representa en el mundo, no nace en un centro comercial, sino en el corazón de los pueblos. Es el sonido del campo, la poesía de la gente real.
Así que la próxima vez que alguien quiera venir con cuentos raros sobre de dónde vienes, ya sabes qué responder. O mejor, le pones este temazo a todo volumen. Desde aquí, desde la emisora número uno del centro del país, aplaudimos de pie a Adriana Lucía por este mensaje tan necesario y tan Bonchón. ¡Sintonía Total!
