¡Epa, mis Bonchones! Pónganse cómodos que les traemos un beta musical que los va a dejar con la boca abierta. ¿Se acuerdan de esa melodía que nos transporta directo a las comiquitas, ese “turun… turun, turun turuuuuun”? ¡Claro que sí, el tema de la Pantera Rosa! Todos la hemos tarareado, pero casi nadie sabe quién es el genio detrás de ese saxofón tan criminal.
Pues, el chisme es que el maestro Plas Johnson, el artista que le puso el alma a esa canción, colgó el saxo para siempre la semana pasada a sus 94 años. Y aunque la noticia es triste, lo que de verdad nos voló la peluca aquí en la radio es el historial secreto que tenía este señor. ¡Prepárense, que esto está más bueno que un hervido de domingo en Valencia!
Resulta que Plas no era solo el tipo de la Pantera Rosa. ¡Qué va! Este pana era como el ingrediente secreto de medio mundo en Hollywood. Mientras tú escuchabas a Frank Sinatra cantando con su vozarrón, por detrás estaba Plas metiéndole un solo de saxofón que te erizaba la piel. ¿Te vacilas un rock and roll de los Beach Boys? Adivina quién andaba por ahí. ¿Una balada corta-venas de Nat King Cole? ¡También! La lista es una locura: B.B. King, Marvin Gaye, Ella Fitzgerald, Rod Stewart… ¡Hasta con Joni Mitchell trabajó!
Imagínense la escena: un día grabando con la realeza del jazz y al siguiente metiéndole sabor a un tema pop que reventaría las carteleras. Era lo que llaman un “músico de sesión”, uno de esos héroes anónimos que hacen que las canciones que amamos suenen espectaculares. De hecho, el propio Plas decía con orgullo que sus solos “subían la grabación a otro nivel”. Y no era echándoselas, ¡era la pura verdad! Con apenas unas notas, este caballero convertía una buena canción en una leyenda. Pura calidad, como la que se escucha en el centro del país.
Fue parte de un grupo legendario de músicos de estudio llamado “The Wrecking Crew”, los responsables ocultos de muchísimos éxitos de los 60 y 70. Tipos que llegaban, grababan pura magia y se iban sin que nadie supiera sus nombres. Un verdadero fantasma musical cuyo trabajo conocíamos todos, pero cuyo rostro era un misterio. Su legado es la prueba de que a veces los más grandes talentos no están bajo los reflectores, sino en el estudio, haciendo que los demás brillen con más fuerza.
Así que la próxima vez que escuchen ese saxofón pícaro y misterioso de la Pantera Rosa, recuerden a Plas Johnson. Un maestro que nos dejó físicamente, pero cuyo sonido seguirá sonando por generaciones. Por eso aquí en Bonchona Radio, la emisora número uno del centro del país, le rendimos tributo a los que hacen la música que nos mueve. ¡Sintonía Total!
