¡Epa, mis Bonchones! Paren lo que sea que estén haciendo porque aquí en la radio les traemos un beta musical que está más caliente que el asfalto de la autopista del Este a mediodía. Resulta que hay un par de chamas gallegas, de España, que se llaman Fillas de Cassandra y están armando un bochinche sonoro que nos dejó locos. ¡Prepárense para este chismecito!
Estas panitas, María SOA y Sara Faro, acaban de lanzar un disco que se llama «Tertúlia». Y no, no es un podcast de señoras tomando café, ¡qué va! Es un espacio para echar el cuento, para debatir y para conectar, algo que hace falta y bastante en estos tiempos donde cada quien anda en su película. Ellas dicen que la idea es recuperar esa costumbre de nuestras abuelas, de reunirse a compartir, a cuidarse y a lucharla juntas. Un mensaje potente que, si sonara en la 107.1 mientras vas por Valencia, seguro te pone a pensar.
Pero aquí viene lo bueno, el chisme detrás de la música. Según contaron en una entrevista, para este segundo álbum se pusieron en modo «sinvergüenza mayor». ¿Cómo así? Pues que le bajaron dos a la locura del primer disco y se tomaron las cosas con más calma, pero con más atrevimiento. Hicieron lo que les dio la gana, sin pena y sin pedir permiso. ¡Así es que se habla! Se metieron en el estudio como si fuera un juego, explorando y mezclando hasta que encontraron un sonido que, les juramos, es una cosa de otro nivel.
La música es una locura bien chévere. Imagínense que agarran los beats electrónicos más modernos, de esos que te ponen a mover la cabeza sin querer, y los mezclan con melodías que suenan a la tierra de sus tatarabuelas. Es como si metieras un cuatro en una fiesta de David Guetta, ¡una vaina brutal! Y las letras, mis Bonchones, son puro fuego: hablan de feminismo, de ser uno mismo, de justicia social, pero sin sonar a un discurso aburrido. Los productores, unos panas llamados Çantamarta, hasta les dijeron que ellas se meten en una «tesis doctoral» cada vez que discuten un tema, ¡así de intensas y brillantes son!
Así que si andan buscando algo nuevo para sus audífonos, algo que los haga pensar pero también gozar, tienen que echarle una oreja a «Tertúlia». Es la prueba de que se puede ser profundo y bonchón al mismo tiempo. Desde Bonchona Radio, la emisora número uno del centro del país, les damos la bendición a estas duras. ¡Sintonía Total!
