¡Atención, Bonchones! Preparen el cotillón porque el chisme que les traemos hoy está más caliente que el asfalto de la autopista del Este a mediodía. Resulta y acontece que nuestra pana Sabrina Carpenter, la misma que nos pone a tripear con sus temazos aquí en la 107.1 FM, está viviendo una auténtica película de terror que ni el mejor director se atrevería a filmar. Y es que la fama, mis panas, a veces trae consigo un lado oscuro y bien, pero bien fastidioso.
El protagonista de esta pesadilla es un señorito de 31 años llamado William Applegate, quien al parecer se tomó muy en serio lo de ser “fan número uno” y se pasó como veinte pueblos de la raya. ¿Qué hizo el tipo? Pues nada más y nada menos que pasar casi un mes entero rondando la casa de Sabrina en Los Ángeles. ¡Imagínense ese nivel de desocupe! Pero la cosa no quedó ahí, el acoso fue subiendo de nivel como una canción que va para el coro.
El beta se puso color de hormiga cuando el pana William decidió que ya era hora de pasar a la siguiente fase y se lanzó a la aventura de intentar meterse en la casa. El tipo, sin pena alguna, se saltó la cerca de seguridad y, como si estuviera llegando a su propia casa, intentó abrir la puerta principal mientras le daba al timbre como si estuvieran regalando algo. Lo que no sabía él es que todo el show quedó grabado en una de esas cámaras inteligentes. ¡Te pillaron, compadre! Y cuando la seguridad privada lo encaró, el hombre se hizo el loco diciendo que “él la conocía personalmente”. ¡Claro que sí, campeón!
Obviamente, Sabrina, que debe estar con los nervios de punta, no se iba a quedar de brazos cruzados. La chama, como debe ser, fue directo a un juez y le metió su parao. Consiguió una orden de alejamiento temporal para que el susodicho no se le pueda acercar ni a 100 metros. ¡Pa’ que sea serio! En los documentos legales, la cantante confesó que esta situación le ha provocado un “miedo significativo y continuo” y que el comportamiento del tipo demuestra una “fijación peligrosa, delirante e irracional”. Imagínense ustedes, Bonchones, llegar a su casa en Valencia y encontrarse un panorama así. ¡Qué susto tan grande!
Y como si la historia no fuera lo suficientemente loca, después de que la policía se lo llevó arrestado por allanamiento, ¡el tipo regresó a la propiedad en los dos días siguientes! Un acoso en toda regla que no paraba. Ahora todo queda en manos de la justicia, que el próximo 17 de junio decidirá si esta orden de alejamiento se convierte en algo permanente. Desde aquí esperamos que sí, para que dejen a nuestra Sabrina en paz y pueda seguir sacando esos palazos que tanto nos gustan.
Le mandamos toda la buena vibra a Sabrina Carpenter en este mal rato que está pasando. Seguiremos pegados a este chisme para traerles el desenlace, porque para eso estamos, para mantenerlos al día con todo el bonche del espectáculo. No se despeguen de la que manda, porque Bonchona Radio es la emisora número uno del centro del país. ¡Sintonía Total!
