¡Epa, Bonchones! Párenle bola a este beta musical que está más bueno que un tequeñón de feria, porque la talentosa AKRIILA soltó la sopa sobre su próximo disco y el cuento es una completa locura. Después de dejarnos pegados con ‘Epistolares’, esta dura de la música hispana se viene con algo que promete volarnos los tapones, y el chisme detrás del nombre es digno de una radionovela.
Resulta que la chama andaba medio perdida en Japón, buscando inspiración y rematando los detalles de su nueva creación. ¿El problema? ¡No tenía nombre para el disco! El que tenían antes hacía referencia a otra artista y, para no sonar a copia, decidieron mandarlo a volar. En medio de esa crisis creativa, en vez de entrar en pánico como uno haría buscando un punto de venta en plena Av. Bolívar, se sentó a escribir y ¡pum!, se le prendió el bombillo. El título es una cosa poética y kilométrica: ‘Lucy miró al mundo y notó que está girando’. ¡Más largo que un discurso de graduación, pero con más sentimiento!
Ahora, aquí viene lo bueno del chisme, Bonchones. ¿De dónde salió esa frase tan profunda? Pues la AKRIILA tiene un cable pelao directo con Liverpool, ¡con Los Beatles, papá! La frase ‘miro al mundo y noto que está girando’ es un guiño a ‘While My Guitar Gently Weeps’ de George Harrison. Pero la cosa no queda ahí. Su papá es súper fan de la banda y la primera canción que ella aprendió a tocar en piano fue, nada más y nada menos, que ‘Lucy in the Sky with Diamonds’. Mezcló esas dos vainas y ¡listo el pollo! Salió el nombre que ahora nos tiene a todos especulando en Valencia.
Pero no crean que esto es pura poesía y recuerdos. En cuanto al sonido, AKRIILA dice que este álbum es otra cosa. Si ‘Epistolares’ era electrónico y medio futurista, lo nuevo viene más orgánico, más de banda. ¡Imagínense arpas y flautas metiéndole sazón junto a baterías rápidas y distorsión! Una combinación que suena a que va a reventar las cornetas. Ella misma dice que le fascinan los proyectos que incomodan, que no son fáciles de digerir. Así que prepárense para un viaje sonoro que, según sus palabras, suena a “esperanza”. Va de sentirse vacío a darse cuenta de que el mundo sigue girando y que afuera hay vida.
En definitiva, este nuevo álbum de AKRIILA es uno de los lanzamientos que más esperamos por aquí. Es la prueba de que se puede evolucionar sin perder la esencia, y que las mejores historias vienen de conexiones inesperadas, como la de una chama chilena con cuatro panas de Liverpool. Estén pilas, porque apenas suelte el primer tema, lo escucharán aquí, en la emisora número uno del centro del país. ¡Sintonía Total!
